Barreiros supo
combinar muy bien sus dotes de ingeniero mecánico nato con ser
hombre de empresa. Ello le llevó a crear compañías filiales
como CABSA para bombas de inyección diesel,
MOSA (El motor
Nacional, SA) para motores, y CEESA para fabricación de
material eléctrico para vehículos.
En 1960 Barreiros
era ya un exportador importante de camiones y componentes,
modernizando rápidamente sus diseños, para dar a luz el Azor
en 1961, paradigmático con sus 115 CV y sus 12 toneladas de
peso máximo.

1961. Modelo Azor
Su propia
proyección y el atractivo que su empresa tenía para grandes
marcas extranjeras le hizo asociarse a la Chrysler Corporation
en 1963, naciendo Barreiros - Chrysler que funcionaría hasta
1969, año en que Barreiros vendió sus participaciones en la
compañía, con una cláusula de no dedicarse a la fabricación
de vehículos al menos en diez años.
En 1979 reabrió
una planta piloto en Pinto, en la que reabordó el diseño de
nuevos motores diesel, de características técnicas y
ambientales muy avanzadas.
Con uno de esos
motores resultó ganador de un concurso que el gobierno cubano
de Fidel Castro había promovido en 1982 para dotar a la isla de
una fábrica de camiones. A ello contribuyó Barreiros, pues fue
su motor TAINO el que se instalaría en los camiones cubanos.

1966. Modelo Mont
Blanc
La Universidad de
la Habana le conferiría el título de Doctor Honoris Causa en
1991, un año antes de su muerte, en la isla de Cuba.